La balda II: Dhemenbook#9 – El diseño como estrategia

La publicación "Dhemenbook#9" en la balda de Dhemen.
La publicación “Dhemenbook#9″ en la balda de Dhemen.

“El styling no es diseño, el ornamento no es diseño”. Esta cita pertenece a Bruno Munari, uno de los máximos protagonistas del arte y el diseño del siglo XX. Efectivamente en Dhemen vemos el diseño como un proceso para la resolución de problemas centrado en el usuario, un proceso que adoptan cada vez más marcas para posicionarse en el mercado.

Sobre este tema hablamos ya en el Dhemenbook#9, nuestra propia publicación creada para clientes y proveedores, y de la que recuperamos ahora varios fragmentos.

El diseño era antiguamente una actividad que respondía a las necesidades de las personas. A través del diseño se creaban objetos y herramientas simples que daban respuesta a comportamientos y hábitos humanos. Era una época en la que, diferenciar entre inventores, diseñadores, artesanos, o ingenieros no era tarea fácil. Muchos de los diseñadores, que crearon objetos cotidianos, no serán recordados por sus nombres pero sus objetos resuelven nuestras rutinas diarias aún hoy en día.

El diseño de un producto actualmente va más allá, no se limita solo a cubrir las necesidades más o menos básicas. Vinculado a la actividad productiva y al comercio, el diseño puede ser una estrategia con la que posicionarse en un mercado cada vez más competitivo. Y como en todas las estrategias que persiguen un objetivo común existen diferentes maneras de abordar el problema.

Es fundamental llevar a cabo una gestión del diseño que sea productiva, y subirse cuanto antes al tren del Design Thinking, una novedosa revolución mental de la que hablamos aquí.

Silla "Tripp Trapp" de la marca Stokke diseñado por Peter Opsvik
Silla “Tripp Trapp” de la marca Stokke diseñado por Peter Opsvik | Páginas “Dhemenbook#9″

Gestión del diseño

Actualmente la labor de los equipos de diseño externos es la de reforzar y colaborar en la gestión de la estrategia de diseño de sus clientes. Los diseñadores pueden ayudar a los clientes a crear una estrategia que fortalezca su marca y su posicionamiento de mercado. El hecho de que los diseñadores sean capaces de trabajar en un proyecto en el que nunca hayan trabajado antes, de abstraer problemas, de plantear buenas preguntas y sobre todo de buscar soluciones creativas y diferenciadoras, y de comunicarlas a públicos muy distintos, es un plus. Este valor añadido está llevando a los diseñadores a participar en el proceso de toma de decisiones.

Las empresas en las que el diseño es una parte integral de la gestión, aprovechan este perfil y esta colaboración para crear una ventaja estratégica sostenible. Además, si los diseñadores trabajan en diferentes sectores industriales, pueden aportar una visión externa que ayude a posicionar mejor su marca y a diferenciarse de la competencia.

Muchas de las empresas que, desde sus inicios, adoptaron el diseño como una forma de pensar y de comportarse, el diseño como filosofía, han conseguido rápidamente crear esa diferenciación y aportar un gran valor añadido a sus productos. Algunas de ellas se han convertido en grandes corporaciones (Camper, Nike, Apple, Braun, Philips, 3M, Vitra, Wilkhahn,…) que siguen teniendo el diseño como eje central de su actividad, y sitúan al usuario en el centro de sus procesos.

El diseño como eje central
El diseño como eje central | Páginas “Dhemenbook#9″

En cambio, la visión a corto plazo de muchas empresas, es el argumento que esgrimen para dejar el diseño para otro momento más oportuno. Se alega que la cuenta de resultados no puede esperar, que el diseño ralentiza la salida del producto al mercado… pero contrariamente a lo que se piensa, una buena gestión del diseño agiliza el camino y acorta el tiempo en el que una marca, o un producto, alcanza el éxito deseado.

 

Design Thinking

El Design Thinking se está convirtiendo en un motor importante de ganancias corporativas en todo el mundo; es una revolución mental a la que sería muy poco inteligente llegar tarde. El Design Thinking es la capacidad de aplicar la metodología del diseño para innovar en cualquier área dentro de la gestión de la empresa. Es la aplicación de los procesos de diseño para generar soluciones creativas y complejas que toman en cuenta múltiples variables.

Páginas "Dhemenbook#9"
Páginas “Dhemenbook#9″

Según Tim Brown, fundador de IDEO, la consultora de diseño más influyente del mundo, el Design Thinking se puede definir en tres pasos básicos:

  • Pensar en todos los problemas como si fueran proyectos de diseño.
  • Pensar que hay opciones y alternativas que todavía no se nos han ocurrido. No tenemos por qué elegir entre lo que está disponible, por eso la innovación debe partir de la observación. Observar desde dentro y fuera de la compañía amplía y completa la perspectiva.
  • Hacer las ideas tangibles cuanto antes. Prototipar lo más rápido posible. Testar.

Y quizá podría añadirse un cuarto paso:

  • La habilidad para comunicar las ideas tanto dentro como fuera de la empresa. Una buena idea mal expresada puede parecer que no es tan buena. A menudo gran parte de las ideas fracasan porque no se entienden, no se visualizan…y si esas ideas no llegan al mercado, no tendrán ninguna opción.

Profundizando un poco más en este proceso podemos decir que pensar y resolver desde la piel de un diseñador comprende:

Observar

Lo primero que hay que hacer para elaborar una solución de diseño es algo tan simple y tan complejo como observar. Prestar atención abierta y concentrada, analítica e inteligente, al asunto o problema, para detectar sus elementos esenciales. En esa observación es fundamental perfilar y definir el problema.

Imaginar

Otra constante en el Design Thinking implica descartar las soluciones obvias y proponer una diversidad de nuevas rutas que generen escenarios diferentes, empáticas con el usuario y con el entorno. Una misma realidad aparente es el detonador de soluciones infinitas. A menudo, no se trata de crear cosas nuevas por sí mismas, sino de reinventar. En cierta forma todas las soluciones preexisten en el problema, pero se necesita un punto de vista muy particular para verlas.

Páginas "Dhemenbook#9"
Páginas “Dhemenbook#9″
Prototipar

Algo característico de la labor del diseño es probar las soluciones en distintas etapas de conceptualización. Los prototipos establecen una relación de escala que hace que el juego de la mente actúe sobre la realidad.

Seleccionar

A veces un problema complejo ofrece tantas opciones de respuesta que tiende a paralizar la toma de decisiones. La mentalidad y la manera de pensar del diseñador pueden distinguir lo esencial de lo accesorio y conformar una mezcla potente. 

Comunicar

Pensar desde el diseño implica la habilidad para sintetizar y presentar elocuentemente un hallazgo, innovar en la experiencia y en la realidad; empatizar con el usuario para lograr soluciones que se adapten natural e intuitivamente a su vida.

Ejecutar

Lo que distingue al Design Thinking del pensamiento especulativo es que el diseñador procede directamente a la acción. Los diseñadores valoran las acciones prácticas y la función real de esas acciones. El Design Thinking es estratégico porque tiene presente que sólo lo que existe tiene valor y que no hay mayor valor que actuar sobre la realidad, cambiándola o adaptándose a su cambio.

El Design Thinking es un modo de gestión basado en el diseño, no es una iniciativa puntual, sino una misión continua que aporta una ventaja competitiva y promueve la confianza de los consumidores, proveedores y empleados. Es una cultura que se debe crear, impulsar y mantener dentro de una organización para hacerla efectiva.

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